[20060214]
Desde el momento que uno de nuestros vecinos abre el baúl para buscar un trapo viejo con el que disfrazarse, podemos decir que comienza el Carnaval. Y se inicia cuando los amigo se reúnen, mucho antes de estas fechas, para pensar de que se van a vestir; cuando se preguntan cuál va a ser el tema de la comparsa de este año y en el momento en el que las madres hacen corrillos en los colegios para ver de que disfrazan a sus hijos este año.
Villarrobledo huele a Carnaval, suena a noches de fiesta y tapiza sus calles de color y alegría con sus desfiles. Somos así, nos ha gustado y nos gusta, por unos días, vestirnos “con la piel de otro”. Cambiamos el traje de diario por los harapos, las lentejuelas, las blusas y las sayas de nuestros abuelos. El delgado engorda, el bueno se transforma en improvisado diablillo, el tímido pierde la vergüenza tras la máscara y todos participan en la diversión: los que están dentro, haciendo reír a los demás y los que miran celebrando la ocurrencia.
El Carnaval es su gente, son aquellos que diariamente se saludan con monótonos gestos, y que, en estas fechas, cuando llega la tarde, cambian el paso para compartir, disfrutar y vivir con más optimismo, relajados, al fin, durante unas horas del trabajo que hacer, de las interminables ocupaciones y de las obligaciones que cumplir. Quizás quien no nos conozca en Carnaval, no nos conoce del todo, porque llevamos esta fiesta en la sangre, quién no se ha visto tentado, en estas fechas, a vestir unos ropajes, una peluca o unas gafas estrafalarias. Cuántos de los que nos visitan y disfrutan de estos días con nosotros en nuestro hogar han compartido mesa, mantel y disfraz. Porque la forma de ser de un pueblo la constituye, sin duda, la forma de vivir y de trabajar, pero también es su forma de divertirse y compartir con los demás esa alegría.
<_qbito:grupos tipo=1 float=right title="Carnaval Villarrobledo 2006"/> Respeto y broma no están reñidos, y así lo hemos sabido demostrar durante los siglos en los que se han celebrado nuestros Carnavales. Porque la fiesta es para todos: para los que se divierten y participan, y para los que no están en ello. Que disfrutéis de estos días en compañía de los vuestros.
Feliz Carnaval.
Pedro Antonio Ruiz Santos
Alcalde de Villarrobledo y
Presidente de la Diputación de Albacete
Saluda del Presidente Barreda
Estimados vecinos y vecinas de Villarrobledo es para mí un grato placer saludaros con motivo del Carnaval. Un año más las calles de esta bella ciudad se visten de color en cada uno de los rincones de la localidad y los villarobledenses ponen de manifiesto toda su imaginación en cada uno de sus trajes.
De Interés Turístico Regional, el carnaval de Villarrobledo copa diez intensos días en la vida de esta localidad que comienzan con el desfile de grupos y comparsas. Como manda la tradición manchega el carnaval da el pistoletazo de salida con el día de Jueves Lardero. Una jornada festiva en un importante número de municipios castellano-manchegos que se celebra con la familia y los amigos en el campo.
Precisamente en Villarrobledo hay una tradición más llamativa que tiene lugar también el día de Jueves Lardero y es la llegada de ‘Los Juanes’, una de las agrupaciones carnavaleras más reconocidas de la localidad y que supone el arranque de las celebraciones paganas.
El carnaval de este municipio albaceteño es uno de los más importantes de Castilla-La Mancha y de España. No en vano el origen de los carnavales se remonta al año 1876, aunque hay documentos que datan de 300 años atrás.
Es bueno que mantengamos las tradiciones. Castilla-La Mancha es rica en cultura, costumbres y en patrimonio y desde aquí os animo a mantener y fomentar nuestras raices.
En Villarrobledo contáis con un destacado número de edificios históricos, me refiero a la parroquia de San Blas, a la iglesia parroquial de San Sebastián, la ermita de Nuestra Señora de la Caridad, de gran importancia en la población, o los conventos de San Bernardo, las Clarisas y las Carmelitas.
Junto al reclamo carnavalero, la belleza de los edificios civiles villarobledenses merece una visita tranquila, con parada y fonda. Así cabe destacar la fachada de estilo renacentista del Ayuntamiento, o las casas nobiliarias de los López-Muñoz, los Pacheco y la Casa de Romero Alarcón.
En Castilla-La Mancha en muy poco tiempo, gracias al diseño de políticas correctas, hemos hecho muchas cosas hasta conseguir dejar de ser parte de la España profunda para pasar a ser parte protagonista de la España emergente. Tenemos más capital humano que nunca y está mejor preparado.
Por eso tengo plena fe en el desarrollo de Castilla-La Mancha, porque confío en el esfuerzo y tesón de nuestros hombres y mujeres.
¡Feliz carnaval!
JOSÉ MARÍA BARREDA FONTES
PRESIDENTE DE CASTILLA-LA MANCHA