Dalí 1904 - 1989
GALERÍA DE ARTE SOLANO
Dali, obra gráfica original
Del 01 de Septiembre al 30 de Septiembre
Dirección: Callejón del Teatro Circo, 3
Albacete 02001
Teléfono de contacto: 967 21 49 25
Horario: De Lunes a Sábado
Mañanas de
11:00 a
14:00 y Tardes
17:30 a
21:00 Domingos Cerrado
Dalí como el mismo se definía "un genio ampurdarnes", extravagante, contradictorio hasta dar a la paradoja el valor de categoría, polifacético, la paranoia le dominaba, le desbordaba, le subyugaba. Ese afan que le caracterizo, de escandalizar a toda costa, proyectando en su lienzo su laberinto interior, su compulsivo mundo emocional, su heterodoxo surrealismo, su neitzscheana caracterización del superhombre, sus sueños, sus delirios de los que estuvo llena su vida. Él había descubierto que la pintura se podía permitir todas las audacias, no tenía límites, por ello escribió: "el verdadero pintor es aquel que es capaz de pintar en medio de un desierto vacio."
Empleó estéticamente las esperiencias visionarias, las reinterpretaciones de la memoria y las deformaciones psicológicas y hasta patológicas que, trasladadas a la pintura, cobraron un nuevo sentido. Excelente colorista, de pincelada diáfana y segura, maestro del dibujo, creó su propio mundo imaginario, perspectivas lejanas de paises marinos, claros y luminosos, con un primer plano en el que aparecian elementos tan poco relacionados entre sí como recuerdos de despojos anatómicos y aparatos mecánicos. Su paisaje predilecto el cabo de Creus, que aparecera constantemente en todas sus obras, la influencia de Freud y de los clásicos del Renacimiento, el impacto que le causo el lanzamiento de la bomba atómica que le llevo a la creación de sus "pinturas atómicas" y en los últimos años el Pop Art y el Op Art, y un tema predilecto que dominara todas sus creaciones: amor versus muerte.
Oda a Salvador Dali, de Federico García Lorca
Un deseo de formar formas y límites nos gana.
Viene el hombre que mide con el metro amarillo.
Venus es una blanca naturaleza muerta
y los coleccionistas de mariposas huyen.
Al coger tu paleta, con un tiro en una ala, pides
la luz que anima la copa del olvido.
Ancha luz de Minerva,
constructora de andamios, donde no
cabe el sueño ni su flora inexacta.
Haces bien en poner banderines de aviso,
en el límite oscuro que relumbra de noche.
Como pintor no quieres que te ablande
la forma el algodón cambiante de una nube imprevista.
Como grafista realiza un diseño de autor, muy personal, alejado de modas, relacionado siempre con su iconografía y que evoluciona de acuedo con el resto de su obra. Sus imágenes y grafías responden a la intensidad del contenido, y a menudo busca formas geológicas o de la naturaleza con absoluta independencia creativa del artista, máxima libertad tanto de expresión como de interpretación.