Del
04/09/2006 al
29/10/2006
60 estampas de diversa temática posteriores a 1965, en las que Picasso se muestra como un auténtico
contemplador activo.
Picasso. El contemplador activo
La muestra
Picasso. El contemplador activo estará abierta al público del 4 de septiembre al 29 de octubre de 2006, en el
Museo Provincial de Albacete.
El 16 de noviembre de 1965 Picasso había sido intervenido quirúrgicamente de la de próstata y la vesícula biliar en el Hospital americano de Neuilly. Para un guerrero que había tenido su virilidad como una credencial, el final de su vida sexual debió de representar una adversidad bastante terrible. Probablemente sintió como si la operación pudiera señalar el final de sus días de lucha. No obstante retoma de forma casi convulsiva la actividad creadora por medio del grabado y del dibujo, pues para Picasso el grabado no es solamente un medio de multiplicar las imágenes. Por medio del dibujo y del grabado expresará lo que no era posible por medio de la pintura: surgen los protagonistas clave de la vida del artista. Parece como si Picasso quisiera demostrase a sí mismo que su poder creativo sigue intacto.
La presente exposición presenta las sesenta estampas, que recientemente ha adquirido Bancaja, sacadas de otras tantas láminas de cobre grabadas, que se encontraban en el taller de Crommelynck a la muerte de Picasso, que después de ser aceradas y biseladas, fueron estampadas por Crommelynck entre 1975 y 1977, tirándose cincuenta estampas, numeradas del 1/50 a 50/50, más quince estampas de artista numeradas
EA I/XV a XV/XV, todas ellas sobre papel avitelado Rives. Siendo
editadas por la galería Louise Leiris en 1981, sellándose con tinta cada una de las estampas con un sello que reproduce la firma de Picasso. Bancaja posee las sesenta estampas del número 29/50, adquiridas directamente a la galería Louise Leiris en el año 2005.
Es desconocida la razón por la que Picasso fuera relegando la inmediata publicación de estos grabados. Algunos estudiosos de su obra han supuesto que el deseo de Picasso era restringir al máximo el número de estampas que se publicaran, pero este supuesto se contradice con la edición y publicación de la llamada Suite 347, realizada en 1968 y editada y expuesta en diciembre del mismo año, mientras que parte de los grabados de 1966 y 1967 permanecían sin estampar y por lo tanto ocultos al público.
Para otros estudiosos la causa estaría en el
indiscreto erotismo de alguna de las imágenes, pero más indiscretas son algunas de la Suite 347. Posiblemente la causa fuera un voluntario olvido de los cobres en el taller de Crommelynck y el que no hubiera un encargo lo suficientemente atractivo para publicarlas.
Estas sesenta estampas se pueden agrupar groso modo en los siguientes temas:
1. Lo intemporal: el pintor y la modelo.
2. En el teatro: la
líbido del ver, el erotismo indiscreto.
3. El cornudo.
4. Las penalidades de la vejez.
5. La mirada lúdica: el circo.
6. La amistad: Piero Crommenlynck.
No obstante esta división temática, en el conjunto de las estampas lo que está omnipresente es el mundo del erotismo picassiano, de su vejez y el hecho de pintar, siempre representado en estratos superpuestos: los sátiros-hombres-falos, Aristófanes y el vaudeville, la tragedia instintiva y la naturaleza humana, el teatro de sombras y el cabaret.
En fin, obras impregnadas de una soterrada tristeza, a la vez que también de la melancolía del que ya sólo se siente observador, no como un voyeur pasivo sino como contemplador activo. Picasso sigue siendo el director de escena, con una melancolía más llena de humor que de amargura.
[Fuente Bancaja]